POV: Dante
El Palacio de Congresos de Barcelona zumbaba con el murmullo de mil conversaciones simultáneas.
Dante Moreno se aflojó el nudo de la corbata.
Odiaba estos eventos.
Odiaba los canapés fríos, el vino tibio y las palmaditas en la espalda de gente que hace un año no contestaba sus llamadas.
—Gran trabajo con el reportaje de Dubái, Moreno —le dijo un editor de un periódico nacional, pasándole el brazo por los hombros—. Ese premio Pulitzer está casi asegurado.
—Gracias —dijo Dante, forzand