POV: Vivienne
El mar, que había sido escenario de una cacería salvaje, se convirtió de repente en un desfile de luces azules y rojas.
Vivienne Delacroix-Salib observó el desembarco desde la orilla.
No eran mercenarios. No eran matones privados.
Eran la autoridad.
Tres lanchas rápidas de la Policía de Dubái, flanqueadas por una embarcación negra y sin marcas de la Interpol.
El despliegue era masivo. Aéreo y marítimo.
El ruido de los rotores y los motores ahogaba el sonido de las olas. Hombres un