—Hola padre. —Jackson fue el primero en hablar, pero pese a esto, voltear a ver a su "amado padre" no era opción. Ni siquiera lo quería ver cerca, sabía lo que sucedería.
—Eres un estúpido. —empezó a decir el hombre, gruñendo molesto. —¡Dos Omegas, Jackson Bell! ¡No fuiste capaz de mantener a esas dos putas contigo! Estás atrasando todo.
—¡No es mi culpa! Hana ya no nos servía y Camila no me obedeció a pesar de que la marqué. —el menor se puso de pie bruscamente, encarando a su padre. —Ambas so