Parte extra II, Parte III.- Burlas.
Pocas cosas interesantes pasaron en ese tiempo, hasta aquel día en que un idiota me aplastó con su carruaje.
Sí... lo admito... Tal vez estaba borracho y tirado en medio de la calle... Pero de los treinta carruajes que pasaron cerca de mí aquel día, solo él me pasó una llanta por encima del pie.
Al final resultó que no era cualquier carruaje; pertenecía a una familia de monarcas o algo así. Eran elfos.
Preocupados, me llevaron a casa, y al llegar, mis padres, en vez de preguntar por mi estado