Parte extra II, Parte II.- Mentiras.
Los postulantes eran muy superiores a mí. La mayoría descendía de famosos guerreros y paladines que ahora ostentaban títulos nobiliarios en Eldiora. Intenté ignorar mis debilidades y repetí el lema de mi abuelo una y otra vez en mi cabeza. Pero al final, no sirvió de nada. Solo me gané las burlas de aquellos nobles.
—Había escuchado grandes cosas del foráneo, pero al parecer fueron simples rumores.
—¿De verdad esperaba entrar a la orden?
—¿Qué esperabas? Un pueblerino de familia pobre no tiene