Capítulo 37. Por favor… despierta.
Nero sintió como un yunque le aplastaba la cabeza y miles de cuchillos le atravesaban el corazón. Luz no despertó y Henry no contestó su celular. Llamar a Ofelia ni siquiera era pensable porque la señora no tenía celular.
Prácticamente iba de una angustia a otra y no parecía que el universo quisiera ponerlo a descansar.
—Por favor, niña, no te vayas de mi lado—murmuró, viéndola palidecer.
Furioso, arrojó el celular en la parte trasera del auto y condujo rápidamente al primer hospital donde pudi