Capítulo 36. Vuelve a tu hogar
De un solo movimiento, Nero dejó a Luz detrás de su cuerpo, quien no entendía lo que estaba pasando. El hombre frente a ellos podía escuchar los latidos de su corazón y oler el miedo que brotaba de sus poros al verlo con esos ojos rojos iguales a los de Nero, pero llenos de odio y rencor, además de aquellos colmillos que dejó en vista completa.
Luz trató de calmarse y apretó la camisa del hombre que ahora la protegía del que estaba frente a ellos sin tener una idea del porqué, pero no necesitab