Capítulo 12 - Esperar a que los niños nazcan.
Joseph salió de la consulta con el papel en la mano y Eileen lo siguió con el alma en un puño. No sabía por qué sentía tanto miedo cuando tenía la certeza de estar diciendo la verdad. Sin embargo, la cara del médico había hecho que el pánico la invadiera de pies a cabeza.
Sin decir ni una sola palabra, Joseph se montó en el coche y Eileen lo imitó. El mutismo de su esposo le helaba la sangre. Quería saber de una vez por todas lo que decía aquel maldito papel, aunque ella ya supiera cuál era la