FLAVIANA
—No esto no puede ser, papá por favor basta, te juro que Emir no es malo, no lo mates.
Suplico mientras me sostienen de cada brazo, reconozco a uno que otro de los hombres que ha venido con mi papá pero necesito que esto sea una pesadilla, Emir se rehúsa a tocar el piso usando su fuerza pero son muchos y mis ojos no se despegan de él y de mi amiga, la única que he tenido muerta siendo un caos doloroso que solo se detiene cuando Sánchez logra ponerse de pie al ver la presencia de un h