41. Trono ardiente

FLAVIANA

—Cada quien procesa sus problemas como quiere, pero no creo que dejar de comer sirva de algo, te recuerdo que no has producido leche para el niño precisamente por el estado de nervios en el que estabas y ahora vuelves a lo mismo.

—Mi pobre niño.

Observó a Sánchez que me da la orden de comer y le hago caso porque tiene razón, a mí me hubiese gustado a pesar de todos los miedos alimentar a mi bebé pero el estrés no me dejo, me da un poco de vergüenza hablar con el de la ausencia de le
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