Mundo ficciónIniciar sesiónEn los días siguientes, terminé de tomar cabal consciencia de mi embarazo, una noción que no dejaba de maravillarme cada pocos minutos. Los miedos exagerados se redujeron a precauciones razonables, y la ansiedad dejó de torturarme, permitiéndome disfrutar la felicidad de saber a mi hijo en mi seno.
Como parte de esas precauciones, seguí el consejo de la reina y Aine y traje a Briana de regreso a mi servicio personal, de forma que pudiera tener cerca en todo momento alguien que me ayuda







