Mundo ficciónIniciar sesiónLa siguiente decisión que debía tomar era si dar la noticia de mi embarazo, cómo y a quién. Por suerte, la reina coincidió conmigo en que era prematuro hacer un anuncio formal, al menos hasta que Mael lo supiera.
—Y si tu vientre comienza a crecer antes que el vagabundo de mi hijo regrese, no harán falta anuncios formales —dijo.
Sin embargo, no tenía sentido intentar guardarlo en secreto ante los más cercanos a mí. Milo lo sabía, y era un despropósito pretender que se lo ocultar







