Mundo ficciónIniciar sesiónPasamos un día más en la aldea, y a la mañana siguiente emprendimos el regreso. Ronda y Ragnar nos acompañaban con sus cachorros, para que la reina tuviera oportunidad de conocerlos.
Mael y yo los acompañamos a verla esa misma noche, y su emoción era tan palpable que me llenó los ojos de lágrimas. Los recibió en sus manos uno por uno y los acercó a su cara, acariciando sus cabecitas mientras ellos la olían con







