Mundo ficciónIniciar sesiónCenamos todos allí, platicando y bromeando en un ambiente distendido que resultaba un bálsamo para mi espíritu. Me daba gusto ver tan bien al clan de Ragnar. Y tal vez por sus talantes despreocupados, alegres, y por las semanas que pasara con ellos en el norte, me sentía cómoda, en confianza, algo que a veces me costaba en el castillo.
Mientras comíamos, manteníamos un ojo en los más pequeños. La actitud de Sheila hab&iacut







