Mundo ficciónIniciar sesiónRespiré hondo al descender al nivel inferior del castillo, aspirando con gusto los olores que se mezclaban en el aire. De las dependencias de las sanadoras a mi izquierda llegaba el aroma de hierbas y aceites, que al pie de la escalera se mezclaba con el olor a pan recién hecho que llegaba de la cocina, al final del corredor a mi derecha.
Hacia allí me dirigí. Dejaba atrás la lavandería vacía cuando se abrió la puerta del jardín medicinal a mis espaldas. Me detuve y giré sonriendo. En







