44

Bajé las amplias escaleras al nivel principal del castillo, desierto y silencioso, y me encaminé hacia las escaleras del ala oeste. No pude evitar un suspiro al pasar ante la puerta cerrada del estudio de Mael. Una breve punzada, más incómoda que dolorosa, me hizo tocarme el abdomen, por debajo del ombligo.

Una vez que las hemorragias terminaron al fin, poco después de regresar al Valle, no volví a experimentar ningún tipo de sangrado. N

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Mileisis Rodriguezjajaja eso es para disimular
MaríaQue vieja más gruñona, pero tan buena para Risa!!!!!
Karlita RicardoMenos mal que Tea siempre estuvo para ella
Escanea el código para leer en la APP