Mundo ficciónIniciar sesiónBajé las amplias escaleras al nivel principal del castillo, desierto y silencioso, y me encaminé hacia las escaleras del ala oeste. No pude evitar un suspiro al pasar ante la puerta cerrada del estudio de Mael. Una breve punzada, más incómoda que dolorosa, me hizo tocarme el abdomen, por debajo del ombligo.
Una vez que las hemorragias terminaron al fin, poco después de regresar al Valle, no volví a experimentar ningún tipo de sangrado. N







