173

Al menos Olena había dispuesto que montaran una tienda pensada para Mael y para mí. Gruesa y resistente al agua como las demás, no tenía más corrientes de aire que las inevitables, y el suelo estaba cubierto por una alfombra gorda que nos aislaba de la tierra mojada.

Teníamos ropa limpia para cambiarnos, dos cubetas de agua fresca y buenas mantas en los jergones de paja, con dos braseros entre ellos que se notaba que llevaban una o dos horas encendidos para caldear el ambiente.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Monica PrelookerSí! Va a estar en chino. pero no perdamos fe en Risa ;D
MaríaQue difícil salir de ahí sin que alguien los vea!!!!
Escanea el código para leer en la APP