Mundo ficciónIniciar sesión—¿Qué hacemos con él, Majestad? —preguntó Friga.
—Córtale los colmillos por beber la sangre que no era para él. Las manos por robar, la lengua por mentir. Y los genitales por meterlos donde no debía —respondió Olena con sonrisa maliciosa—. Hazlo en público, y que sepan los motivos. Luego mátalo como más te guste.
Las amazonas se alejaron arrastrando a Alfonse, que seguía gimoteando y dejó un reguero de sangre de su nariz rota. Dos rubias ya llegaban corriendo a lavar el suelo de







