En algún momento de la noche, el blanco sentado frente a Lazlo hizo un gesto al rubio tras él, que rodeó el sillón para hacer que la mujer se sentara en el brazo del mueble. Tal como Lazlo hacía con Alanis, el blanco se prendió de los pechos abultados de la mujer antes de beber su sangre.
Mientras tanto, el que estaba sentado a la derecha de Lazlo hizo un gesto a su siervo personal, que trajo a uno de los hombres a arrodillarse ante el blanco con docilidad. Entonces el blanco rebuscó bajo el cu