Mundo ficciónIniciar sesiónMi incapacidad de moverme bien en cuatro patas me obligó a dejar a Baltar al mando de la defensa de esa zona, como antes de la ofensiva. Una decisión que alegró a mi primo, un guerrero avezado que en los últimos años no había tenido muchas oportunidades de participar en la lucha y añoraba estar en el frente.
Pero el ocio administrativo no era para mí. Dejé a Bricio, el hijo mayor de Baltar, racionando alimentos para el invi







