Punto de vista de Maeve
Abrí los ojos lentamente. Todavía aturdida por el sueño, intenté apartar la niebla que me nublaba la vista, frotándome suavemente los ojos.
No era consciente de nada más en el mundo.
Solo podía pensar en lo que me decía aquella voz. Estos sueños desafiaban cualquier tipo de lógica que creía conocer. Tres veces distintas en cuestión de menos de dos semanas, sin un patrón claro, me había visitado la misma voz misteriosa en algún plano de otro mundo, donde sinceramente ya