Mundo ficciónIniciar sesiónBianca.
Mis piernas temblaban a medida que iba subiendo por las escaleras del palacio.
Tenía que ser dura, no dejarme vender con las palabras que me iba a decir. Seguro estaba tramando algo en esa cabeza malvada. Pero yo no iba a caer, no en sus juegos perversos.
Me detuve en la







