Mundo ficciónIniciar sesiónBianca.
¿Una mujer embarazada? ¿De Giovanni? ¿Otra? La furia subió por mi pecho sin tiempo a que pudiera detenerla. El empleado se fue como si viera mis intenciones desde lejos, tal vez no fueran buenas del todo. Giré la cabeza y me encontré al mafioso con el ceño fruncido.
Oh, mierda. Ese iba a oírme.







