Seraphina P.o.v
Yo era Seraphina, pero no era una Loba Plateada.
Mi padre había sido Vigo, el traidor definitivo, y mi madre había sido una humana cuyo rostro solo conocía por una fotografía vieja y desteñida. Era huérfana dos veces, un fantasma rondando un hogar que no era mío.
Ronan y Elara me habían recibido, pero su amabilidad se sentía como un abrigo prestado. Era cálido, pero no me quedaba bien. Elara, con su extraña y silenciosa forma de ver el mundo, me miraba con una pena que hacía que