Fue el sábado.
No la visita del jueves, ni la firma pendiente, ni el esquema de la biblioteca. Fue un sábado aparentemente ordinario, de esos que en la villa parecían diseñados para convencer a todos de que el mundo seguía en su sitio, cuando Beatrice propuso con naturalidad que Adriana acompañara a Gael a recoger una tasación en la galería de Mareterra vinculada a la colección familiar.
Colección familiar.
Esa era la expresión que Beatrice usaba para referirse a bienes que pertenecían al fideic