Lucía Morel dejó de perseguir una desaparición cuando encontró un vocabulario.
Fue ahí donde el caso cambió de categoría.
No en la gala. No en el rumor. No en la mini entrevista impecable de Gael Robles. Cambió en una frase redactada con demasiado cuidado para ser emocional y demasiado clínica para ser un simple comunicado familiar: salud emocional en este momento de transición.
La leyó por cuarta vez desde una mesa alta del Café de Paris, con la Place du Casino encendida al otro lado de los cr