El evento en Mareterra se llamaba inauguración y era otra cosa.
Adriana lo supo al ver el tipo de catering: demasiado bueno para ser acceso libre, demasiado informal para ser gala de patronato. Era el tipo de evento que las familias ricas organizaban cuando querían que pareciera que no habían organizado nada: la gente correcta reunida en el espacio correcto bajo el argumento de que estaban simplemente ahí. Mónaco producía esa variedad de mentira con la eficiencia de quien lleva generaciones pra