Nadia.-
Siento como la cabeza me da vueltas, mis parpados me pesan, pero me obligo a abrir mis ojos de inmediato una luz cegadora invade mis retinas.
Todo mi cuerpo se pone en alerta, trato de colocar mis ideas en orden, no dejarme llevar por el miedo, recuerdo mi entrenamiento con Emil y Desmond, en calma, pero en alerta.
Abro los ojos, dejo que se acostumbren a la luz, me incorporo y me sorprendo al ver que me encuentro en una habitación cómoda, con algo de lujo.
Me imaginaba estar en una