Capítulo 192 – Nada permanece oculto por siempre
La habitación principal de la mansión Minsky se ha transformado en un despacho improvisado de seda y tecnología. Emily está recostada contra una pila de almohadas, con la laptop sobre sus piernas estratégicamente colocada sobre una mesita de desayuno y una montaña de carpetas esparcidas por la cama. A pesar del lujo que la rodea, su rostro refleja el cansancio de quien lleva una guerra sobre los hombros. Sus tobillos, ocultos bajo la manta, siguen hinchados, y una punzada sorda en la nuca le rec