Lo elegante del restaurante raya casi en lo perverso decorado con un excelente gusto que combina perfectamente con las personas que esperan a Emily para compartir y estrechar vínculos, las velas de cera blanca que proyectan sombras alargadas sobre las paredes de terciopelo carmesí parecen, en lugar de percibirse como un lugar cálido y agradable, parece un santuario o un aquelarre de brujas esperando una presa. Gleb Petrov ha reservado el lugar completo bajo el pretexto de "honrar la memoria de