El comedor de la mansión Minsky recupera parte de su antigua gloria para el almuerzo de despedida. Afuera, una nevada ligera comienza a caer, cubriendo con un manto blanco y puro las cenizas y la sangre que quedaron de la batalla. Emily preside la mesa, sintiendo el peso de la responsabilidad y el alivio de la partida. A su lado, Nicolay se mantiene como una sombra protectora, observando a cada miembro de la familia Minsky con una mezcla de respeto y advertencia.
—No tendré con quien charlar ah