Nicolay se encuentra en su oficina, tiene entre sus manos una nueva copia del contrato que, aunque ya firmó Emily. Ha anexado la cláusula que ella mencionó acerca de cancelar la existencia del mismo si la toca sin permiso. No puede negar el hecho de que la desea. Y mientras pase el tiempo, mas lo hará. Pero, así como se abstuvo de tocarla al quedarse dormido profundamente con ella en la cama. Puede mantenerse alejado de su piel, de su olor a fresas con chocolate.
¿Qué cómo lo hará?
No lo sabe