— ¿Se puede saber qué barbaridad estás diciendo? —Mason se removió, incómodo por el movimiento de ella sobre su regazo—. ¿Podrías no moverte de ese modo? ¡Cielos! —La dejó libre al fin, y ella lo encaró de inmediato.
— Mi madre tiene una enfermedad aparentemente incurable que la degenera, junto con el procedimiento médico y sus… efectos —maldijo por lo bajo, sintiendo las lágrimas agolparse en sus ojos, mientras él mantenía un rostro pétreo—. Sus efectos secundarios —terminó al fin, conteniéndo