El ingreso a Cambridge House se hizo en silencio, seguidos de cerca por los fieles criados que dejaron al cuidado, aunque se extrañó de no ver a sus amigos y a su primo. No obstante, escuchó unas voces conocidas en una cháchara que parecía más una pelea y, dejando a la Duquesa al pie de la escalera principal, decidió buscar el bullicio para enterarse de lo que sucedía.
— ¡Eso no es tu asunto, Williams, no te metas! —logró escuchar a Melina Taylor.
— ¡Y sabes que no me importa tu vida! Pero esto