Capítulo 56 —Tetosterona
Narrador:
La mesa estaba puesta con una elegancia sobria, casi engañosa. Nada gritaba ostentación, pero todo hablaba de poder: la vajilla pesada, la luz calculada, el silencio atento del personal que se movía sin hacer ruido. Camila entró del brazo de Tony y sintió, apenas cruzar el umbral, que la noche no iba a darle tregua.
Tony le corrió la silla antes de que ella pudiera hacerlo sola. No fue brusco, fue preciso. Luego apoyó una mano abierta en su espalda baja, un ges