Capítulo 49 —El tobillo
Narrador:
Tony entró a la finca todavía con el pulso alterado.
Apenas detuvo el coche, Camila ya se estaba quitando el cinturón. No esperó a que él apagara el motor ni a que nadie se acercara. Abrió la puerta con brusquedad y bajó casi de un salto, movida por una furia que le recorría el cuerpo como electricidad.
—Cam... —la llamó Tony, saliendo detrás de ella —Espera.
Ella no respondió. Caminó hacia la entrada con pasos rápidos, rígidos, como si cada movimiento fuera una