Capítulo 48 —El verdadero detonante
Narrador:
Tony condujo varios minutos en silencio.
No era un silencio cómodo. Era uno de esos silencios tensos, densos, que vibran entre dos personas como un animal encerrado. El motor ronroneaba parejo, las ruedas mordían el asfalto con firmeza y las dos camionetas negras se mantenían en formación perfecta: una adelante, otra detrás, cerrando el mundo alrededor de ellos como una cápsula blindada.
Camila miraba por la ventanilla, pero no veía nada. Tenía el cu