Capítulo 40 —Peligroso, honesto y sin garantías.
Capítulo 40 —Peligroso, honesto y sin garantías.
Narrador:
Tony se separó, pero no se apartó del todo.
Se quedó a su lado, apoyado sobre un codo, mirándola con una atención que no era posesiva ni romántica. Era otra cosa. Una mezcla incómoda de evaluación y desconcierto, como si estuviera tratando de entender qué acababa de pasarle por dentro.
Camila respiraba lento. Tenía la piel sensible, el cuerpo todavía despierto, pero la cabeza clara. No había sueño. Ni cerca. Había demasiadas cosas flotan