Capítulo 149 —La herida del orgullo
Narrador:
La mansión de Luigi siempre tenía algo de teatro italiano incluso cuando nadie estaba actuando.
Valeria fue la primera en abrir los brazos cuando los vio entrar.
—¡Por fin! —exclamó, mirando a Camila con una sonrisa luminosa—. Ya era hora.
Camila se rió, algo nerviosa todavía por el encuentro con Natalia, pero más liviana.
Tony no dio vueltas.
—Nos vamos a casar.
Valeria dio un pequeño grito y abrazó a Camila primero, luego a Tony.
—¡Sabía que esto i