Capítulo 148 —La mujer que no era la villana
Narrador:
Camila no había dormido. No era insomnio, era ansiedad pura.
Cuando Tony despertó y estiró el brazo, encontró el lado de la cama vacío y frío. Frunció el ceño. Se incorporó, escuchó el silencio del apartamento y salió hacia la cocina.
La encontró allí.
Descalza, con el cabello recogido de cualquier manera. Frente a una encimera que parecía haber sufrido un ataque de supermercado.
Había panqueques, huevos, frutas cortadas, dos tipos de jugo,