Capítulo 36 —¡los novios!
Narrador:
El salón estalló en aplausos. Alma gritó como si fuera un concierto. Federico aplaudió con fuerza, feliz por el ruido.
Camila sonreía llorando, tratando de no arruinarse la cara, como Tony le había advertido.
Él le secó una lágrima con el pulgar, rápido.
—Te dije que no lloraras.
—Cállate —susurró ella, riendo.
Tony sonrió, y por un segundo se vio… orgulloso. Como si lo que acababa de hacer no fuera solo estrategia. Como si también fuera decisión.
Entonces Lui