Capítulo 35 —A divertirse
Narrador:
Camila estaba frente al espejo, respirando como si el aire no le alcanzara.
El vestido azul profundo le caía como un secreto bien guardado: elegante, firme, con esos hombros desnudos que la hacían sentir expuesta y poderosa a la vez. Tenía el maquillaje intacto, la boca perfecta, el cabello como la mosita lo había dejado, y aun así se veía a sí misma con ojos de alguien que no termina de creer lo que está pasando.
Lo único que no encajaba en esa imagen era el