Capítulo 22 —Contrólate Montalbán
Narrador:
Finalmente, el cansancio ganó.
No fue un abandono dulce. Fue una rendición torpe, casi accidental, como cuando el cuerpo decide dormirse a pesar de que la mente sigue gritando. Camila se quedó quieta, de costado, respirando hondo. Tony, rígido como si la cama fuera un campo minado, dejó de luchar contra el techo y cerró los ojos.
El sueño los tomó casi al mismo tiempo.
Pero a Tony lo soltó primero.
Abrió los ojos despacio, con esa alerta automática que