Capítulo 16 —Mi amigo
Narrador:
La lluvia seguía cayendo como si el cielo estuviera furioso con el mundo.
El puente los cubría apenas, la tormenta rugía alrededor y, aún así, ellos parecían ajenos a todo. El mundo podía estar partiéndose a la mitad y no importaría, porque lo único real en ese instante eran sus bocas encontrándose una y otra vez, como si la otra persona fuera oxígeno.
Tony la seguía sosteniendo fuerte. Camila seguía sentada sobre él. Las manos, las respiraciones, el calor. El bes