Capítulo 123 —El deseo… siempre cobra.
Capítulo 123 —El deseo… siempre cobra.
Narrador:
Esteban intentó resistirse, más por dignidad que por fuerza real. Levantó la linterna como si pudiera usarla de arma.
Uno de los hombres se la quitó de un tirón.
El otro lo empujó hacia la habitación contigua.
Eloísa dio un paso, automática.
—¡No! ¡No le hagan daño! —se le quebró la voz—. ¡Por favor!
Gustavo la miró, divertido.
—¿Ahora te acuerdas de pedir?
Eloísa quiso responder, quiso insultarlo, quiso morderlo, quiso arañarlo… pero el miedo la