77. La paciencia es una virtud
Tardo unos segundos en digerir la noticia. Suelto un suspiro profundo mientras miro a Ethan, que parece tan frustrado como yo.
Seattle iba a ser… distinto. Un sitio donde no tuviéramos que escondernos tanto, donde pudiéramos robarnos algunos minutos de normalidad lejos de ojos conocidos.
—¿Cómo que viene? —pregunto al fin, sin poder ocultar la decepción.
—Miranda lleva el caso Morrison —explica—. Se enteró del viaje y decidió colgarse de la logística. Como vamos en el jet, James…
—Le parec