182. Nunca voy a superar esto
El lunes llega con esa sensación familiar de rutina después de un fin de semana surrealista.
Entre enfrentamientos planeados, parejas inesperadas y emergencias hospitalarias provocadas por fresas, parece que he vivido una temporada entera de una serie dramática en solo dos días.
—Estás muy callada —comenta Ethan en cuanto entramos al ascensor—. ¿Todo bien?
—Sí —respondo, ajustándome la correa del bolso en el hombro—. Solo estoy pensando en cómo serán las cosas de ahora en adelante. ¿Y tú?