192. Ella cumplió su palabra
“Mia Bennett”
La cara todavía me arde por las bofetadas que Miranda me dio durante la llamada.
La primera cayó sobre la mejilla que ya tenía dolorida. La segunda, más fuerte, vino acompañada del anillo de diamantes que lleva, abriendo un corte que ahora sangra y gotea sobre mi vestido.
—¡Maldita insolente! —escupe, guardándose el móvil en el bolsillo del abrigo—. Una más de esas y me aseguraré de que reciban uno de tus dedos por correo.
Me trago la respuesta que está a punto de salir. Tengo que