193. No te atrevas a dejarme
Miranda se detiene frente a mí, y la sonrisa en sus labios se ensancha. Hay una frialdad en sus ojos que me hace temblar más que cualquier grito.
—¿Sabes qué es lo más patético, ratita? —dice, sacando un arma del abrigo—. Ethan está dispuesto a sacrificarlo todo por ti. Todo el imperio que construyó, su reputación, incluso su propia vida.
Mantengo la mirada fija en la suya, incluso cuando el cañón frío del arma presiona mi sien.
Puede que muera esta noche, pero no le daré el gusto de verme supl