108. años de diferencia
“Ethan Hayes”
Las palabras de aquel imbécil en la discoteca siguen dando vueltas en mi cabeza. «Padre».
Joder.
Por mucho que intente hacerme el duro, la diferencia de edad nunca me había parecido tan evidente y tan jodidamente incómoda como en ese instante.
Y justo cuando, gracias a los besos de Mia, parecía que por fin había enterrado ese pensamiento… las puertas del ascensor se abren y nos cortan el rollo.
La mujer que entra nos clava una mirada de «ya sé lo que estáis haciendo». Mia con la